Carta de Los Andes #2: “Los Andes” emergen incontenible

Marzo 2003

Warisata, la escuela de la vida

Una dinámica de educación totalmente diferente, innovadora y visionaria

1931 – 1940, Bolivia.

Jaya Mara Aru – La palabra de los inicios del tiempo.

El pueblo aymara, custodio de la sabiduría ancestral en el altiplano a orillas del Lago Sagrado Titikaka, comparte la historia de los Tiempos en esta época de transición de la Humanidad para que se restablezca el orden de lo invisible en la conciencia eterna.

¡Jallalla!

A principios del siglo pasado, ocurrió en Bolivia un acontecimiento muy importante pero poco conocido hoy en día ¿Qué pasó con Warisata? ¿Qué hizo de Warisata una experiencia única e histórica en el periodo de 1931 a 1940?

En el año 1931, empezó el proceso comunal de construcción denla Escuela Ayllu de Warisata. En ese tiempo, este proceso fue muy conocido y causó una expectativa a nivel continental, porque se trataba de una forma totalmente diferente de enfocar la enseñanza. No solamente se implementaron nuevos parámetros académicos, sino también se recupero una forma de vida, bajo las enseñanzas ancestrales de Los Andes. La Escuela de la Vida, la enseñanza natural hablar el lenguaje del Universo o Multiverso, aprender el lenguaje de las plantas, del viento, de las nubes, de los insectos, del río de las estrellas.

Fue una escuela de convivencia comunal que se encontraba plenamente bajo los referentes del mundo andino. La lógica que se utilizó para la enseñanza en la Escuela Ayllu de Warisata, la cual duró nueve años, fue una forma práctica de convivir en armonía con todo lo que existe.

¿Qué significa Warisata?

Sata: sembrar en aymara

Wari: tiene varias traducciones, aire, vicuña, fuerza interior

También Wari significa “inconsciente o sub-consciente”, fuerza donde se diseña todo y de donde emerge la realidad. Igualmente, la palabra Wari está asociada al número cuatro, es decir al período Qarwa, que empezó en 1931 y cuya vibración, tonalidad y energía corresponden al emerger de los “caminantes/mensajeros” que enseñan la interacción de la vida misma (Suma Wiñay Qamaña en aymara, Sumaj Causay en quechua) es decir, vivir eternamente en armonía perfecta, entendiendo la magnitud de la comprensión de la vida.

Por eso se dice que Warisata sembró las semillas de los cambios de hoy, desencadenó un proceso irreversible e incontenible. Había que empezar a sembrar las semillas del nuevo tiempo. El Multiverso (Universo) tiene un ritmo, un canto en la eternidad.

Se dice que el amauta Avelino Siñani fue el alma del Warisata. ¿Quién fue, qué hizo?

Don Avelino Siñani, iniciado por los abuelos y abuelas de Los Andes, empezó este proceso de una nueva enseñanza a los niños/as enseñando el lenguaje natural, el lenguaje que conocen las aves, los árboles, los ríos, las montañas, los insectos. La gran labor de Don Avelino Siñani además de proporcionar una nueva enseñanza, fue la de dar un giro, cambiar de una época a otra, comprender que nosotros debemos unirnos al ritmo del Multiverso (Universo).

Ustedes serán las semillas del nuevo tiempo, les decía Don Avelino. ¿Qué significa eso ahora?

El nuevo tiempo significa un giro de la nueva humanidad. El nuevo tiempo es un lenguaje de vuelta al ímpetu del Multiverso (Universo). Los tiempos anteriores tenían otros códigos, ahora hay nuevos códigos, no solamente para la raza humana, sino para las plantas, semillas, animales. El propio ser humano está cambiando en su composición genética. Por ende, se necesitan también mensajeros del nuevo tiempo. El Multiverso (Universo) está cambiando. Entonces, esos seres representan a los mensajeros del nuevo tiempo, este nuevo lenguaje, esta nueva forma de expresión, que es lo más natural que existe en la vida.

La promesa, el compromiso | Niños de las comunidades con Avelino Siñani

Don Avelino Siñani decía: “Nosotros venimos de la eternidad y somos eternos en la eternidad”. Para que la enseñanza sea eterna debe compartir y enseñar a otros. ¿Quieren comprometerse? Los niños se comprometían no solamente a lo que es un lenguaje formal, sino a una forma de vida, que aún hoy pervive. Entonces los niños levantaban la mano en señal de aceptación y gritaban ¡Jisa! Es decir: “Así como el espíritu ha establecido en nosotros, compartimos con todo lo que existe. Era un “Sí” de aceptación plena de la vida, no por ahora, sino eternamente.

En otras palabras ¿Esos niños de Warisata fueron los primeros en iniciar este proceso?

Correctamente. Esos niños se adentraron en las comunidades y empezaron a enseñar. Asi pervivió ese “algo” que tal vez no es lógica occidental. Es una lógica “natural”, es esencialmente el TAYPI, el centro de irradiación de Los Andes. Esos niños fueron transmisores de esta nueva forma de pensar, de esta nueva forma de vida, no solamente de la interacción con la comunidad, sino también de la interacción con la vida misma en todo su conjunto. Ellos constituyen también los seres puentes de la conciencia de Tiwanaku.

¿Algún mensaje, algún llamado para el sistema educativo en América Latina en general?

La vida está cambiando,

el universo está cambiando,

la expectativa de los niños,

la expectativa de los humanos, ya no son las mismas.

Tenemos que aprender el lenguaje de la naturaleza, del Multiverso (Universo); hay un lenguaje y este lenguaje nos permite convivir no solamente entre humanos sino percibir también los sonidos y la magia de la vida. Los nueve años de Warisata fueron suficientes para que las semillas de la sabiduría ancestral perviven en nuestro tiempo. En esencia, es el lenguaje que Don Avelino no ha mostrado como horizonte y este es el lenguaje que nos va a permitir armonizarnos con todo lo que existe. Entonces, es un regalo de nuestros abuelos y abuelas que nos invitan a recorrer ahora esta senda trazada por Warisata, por Don Avelino Siñani, por el Multiverso (Universo).

¿Este trabajo es urgente?

Sí, es urgente. Es urgente porque las energías convergentes en el planeta Tierra tienen una nueva dinámica, un nuevo ritmo, una nueva frecuencia. Es urgente para el ser humano que se olvidó de seguir el ritmo de la vida, debe ponerse a todo, debe seguir el ritmo de la naturaleza. En ese sentido, es urgente porque todo lo que existe, inclusive los insectos, siguen este ritmo, solamente falta el ser humano.

* Información proporcionada por la Comunidad Sariri, caminantes/mensajeros de Los Andes.

Entrevista a Fernando Huanacuni Mamani, La Paz, Bolivia, marzo 2004.

** Fotos tomadas del libro: Warisata, Historia en imágenes, por Carlos Salazar Mostajo. CENTROTAC. Ed. Gráficas “E.G”, La Paz, Bolivia. 1991.