Carta de Los Andes #4: “Los Andes” emergen incontenible

Octubre 2004

Warisata, construyendo los Nuevos Tiempos

Jaya Mara Aru – La palabra de los inicios del tiempo.

El pueblo aymara, custodio de la sabiduría ancestral en el altiplano a orillas del Lago Sagrado Titikaka, comparte la historia de los Tiempos en esta época de transición de la Humanidad para que se restablezca el orden de lo invisible en la conciencia eterna.

¡Jallalla!

Esta carta es la continuación de la carta#2 sobre Warisata, la Escuela de la Vida, que fue iniciada en Bolivia por don Avelino Siñani, en el periodo 1931-1940. Según la tradición ancestral, es justamente en 1931 que empezó la etapa Wari con la construcción de la Escuela Ayllu de Warisata. En ese sentido, Warisata ha sido un “puente” entre un tiempo a otro, una realidad a otra, conectando espacios y dimensiones.

                                                                                                   
Amauta Avelino Siñani, septiembre 1940

La época Wari entiende la interacción entre lo visible y lo invisible, entiende las leyes que rigen estos dos aspectos, entiende el Universo/Multiverso. Es el tiempo que procede a la época Wira, cuando se supera tiempo y espacio. Wira surge de la eternidad, es eterna y está en todos los tiempos.

Son cinco etapas en el proceso de interactuar en la Vida

Según el orden Andino, hay cinco periodos o cinco etapas de evolución humana, que se reflejan tanto a nivel de sociedad como a nivel individual. Son las siguientes:

  1. La etapa Kon (rayo que representa el fuego, nina) o Kunturi, que corresponde al “despertar”, la luz primigenia, la creación; es el Cóndor, el Maya, el número uno.
  2. La etapa Cocha (agua, uma) o Puma, que corresponde al “búsqueda”, el movimiento, el encuentro con la dualidad, la fuerza de lo activo que surge del silencio; es el Paya, el número dos.
  3. La etapa Tiqui (tierra) o Katari, que corresponde “al encuentro con un camino”, y al consolidar del mismo temporalmente. Es un periodo de revolución, de materialismo; es el Katarismo, la serpiente, el Quimsa, el número tres. Corresponde al periodo 1781 – 1930.
  4. La etapa Wari (aire, waira) o Qarwa, la “madures”, que corresponde a trabajar sobre si mismo y a compartir con los demás con tolerancia. Es la llama, Pusi, el número cuatro. Empezó 1931.
  5. La etapa Wira (éter). Es la simbiosis de los cuatro animales, cuando el espacio/tiempo se abre sin fronteras. Es la interacción con el todo, es “la maestría”. Se fusiona todo. En Wira, somos inmortales. Es el Kunturi blanco o cóndor blanco; es Qalqo, el número cinco.

Wari es el tiempo que estamos viviendo; es el tiempo de alianza con las fuerzas de la Naturaleza y del Universo/Multiverso, es entender la Vida. Es aprender a ser diseñadores de la Vida. El Wari corresponde al emerger de los Sariris, los caminantes/mensajeros, los que enseñan el Suma Wiñay Qamaña, el vivir eternamente en armonía perfecta, devolviendo la magnitud de la compresión de la Vida, la interacción de la Vida misma.

¿Dónde me encuentro?

Wari se divide a su vez en cuatro sub etapas:

  1. Allpachu (alpaca), donde uno acumula el conocer, recopila información.
  2. Qarwa (llama), donde uno empieza a escuchar, entiende que no sólo él tenía la razón y empieza a comprender que es muy importante poner en práctica lo que ha aprendido y lo hace con tolerancia.
  3. Wari (vicuña), donde uno comparte esta enseñanza plena de la conciencia.
  4. Huanacu, donde uno enseña, tiene cierta maestría. Los “huanacu” preparan los espacios sagrados, son generadores de luz. Es el caminante/mensajero de las “dimensiones”. Se pone de puente nada más entre las dos realidades, comparte el mensaje de la eternidad.

Vivir versus sobrevivir

El nuevo cambio en la educación consiste en un giro crucial y fundamental para la nueva humanidad. Hasta ahora, básicamente se enseña a repetir pautas en el miedo, como el temor a fracasar, a no tener, a que le falte a uno. Por lo tanto, en la educación actual, se perpetúan mecanismos de sobrevivencia que consisten en “buscar seguridad”, exteriores e ilusorios, donde uno agarra y fortalece el individualismo.

Esta educación caduca no sirve para vivir plenamente utilizando el lenguaje del Universo/Multiverso, donde no falta nada, no hay por qué temer. En lo eterno, no hay temor, no hay tragedia, esto es saber vivir.

Wari, empezar a vivir sin temor

Empezar a vivir sin temor y con sentimiento, porque uno sabe que la vida no le va a dejar solo, que está acompañado de miles de seres, tiene mucho aliados. Sabe que puede sumergirse en el océano más profundo de la vida. Eso es la educación a la cual apunta Warisata, la escuela de la vida. En Wari hay que hacer, hay que construir, pero en el ritmo de la vida. Wari es la fuerza del todo, la fuerza de uno. Hay que sentir con los pies en la tierra, hay que sentir a todos los seres.

Warisata, una escuela con conciencia

                                                                                                         
Warisata, Bolivia | Carnaval de 1939. Fotografía de Raúl Pérez, director de la Escuela Ayllu.

Se trata por lo tanto de implementar las nuevas escuelas, escuelas que nos preparen para esta transición tan importante, escuelas que tengan esta visión, escuelas para construir los nuevos tiempos. Se trabaja con los niños/as y toda su familia, es la escuela ayllu (comunidad).

Una escuela sumamente humana, donde los alumnos se familiarización con el Universo/Multiverso, con toda la Naturaleza, donde uno entiende que todo, absolutamente todo, está interrelacionado, en la vida práctica también, en un espíritu comunitario, con los humanos, los animales, las plantas, los minerales, todo el entorno, todas las formas de existencia, desde las hormigas hasta las galaxias. Se trata de construir todo, empezando por nosotros mismos, con otro espíritu, con el espíritu de la libertad. Hoy hay que construir los nuevos pilares de la nueva etapa, y construirlos bien, con conciencia.

En esta escuela, todos son profesores, todos ayudan a crear y construir los espacios de enseñanza donde se vive/aprende cosas fundamentales, como:

  • El ayllu, la comunidad.
  • Cómo ser padres y madres.
  • La experiencia ancestral, de dónde venimos y a dónde vamos,
  • El diálogo de la experiencia vivida, la riqueza de compartir entre comunidades, la convivencia y la fuerza de estar juntos.
  • La identificación y la participación plena.
  • Los diferentes modos de relaciones entre todas las formas de existencia.
  • Entender el reflejo de lo invisible con lo visible como principio y fin.
  • El manejo de las propiedades y propósitos de las aguas desde diversas fuentes de la naturaleza.
  • La fuerza del sonido, la riqueza del idioma.
  • Las formas de expresiones y vibraciones de las plantas.
  • Las formas de sembrar y cosechar.
  • Los ciclos de la naturaleza, de la Pacha Mama y de la vida.
  • El Sumankaña, el saber vivir bien y en armonía.
  • Las dimensiones, las diferentes pachas, las energías telúricas, las energías cósmicas.
                                                       
Warisata, Bolivia | Pabellón México, principios de 1940. La escuela está ubicado a los pies del importante nevado Illampu (altitud de 6358 msnm)

La escuela Ayllu de Warisata se transforma así en un espacio especial, donde uno se reconecta con uno mismo y con la vida en toda su magnitud y por ende donde se crea nuevamente el espacio sagrado colectivo y se reencausa el propósito de vida.

R-evolución en la educación

Por lo tanto, la educación se va encaminado hacia algo totalmente diferente, hacia la enseñanza del lenguaje del Multiverso, donde se activan los códigos y los sentimientos desde el inconsciente. Dicha educación acepta la diversidad del mundo, activa nuestro interior. Se activa el lenguaje con todas las formas de existencia y emerge lo natural eterno. Hay algo mágico detrás de eso, recuperando los valores reales del espíritu de Warisata, conectándonos con el Multiverso.

  • Una educación basada en la confianza y la honestidad, la cual las diferencias entre el consciente y el sub-consciente.
  • Una educación que trabaja lo visible y lo invisible, que esté por lo tanto siempre acompañada de la parte mágica que hace tanta falta ahora.
  • Una educación donde todos enseñan y todos aprenden, una educación ligada a las enseñanzas de la Naturaleza, en perfecta y permanente armonía con todo el Multiverso. Una educación diseñada desde la fuerza del espíritu, capaz de fomentar y construir los nuevos tiempos.
                                                         
Foto tomada del libro: Warisata, Historia en Imágenes, por Carlos Salazar Mostajo. CENTROTAC. ED Gráficas “E.G.”, La Paz, Bolivia, 1991.
¡Eso es básico! ¡Es la época que nos ha tocado! ¡Constructores de nuevos caminos!  

Chuymampi Jan Asjarasiña[1], con todo el sentimiento y sin temor

Chuymampi: con todo el sentimiento. Tenemos la fuerza del secreto de la vida; somos uno solo en la aparente dualidad; las formas se expresan como una sola y van en un permanente viaje hacia la inmortalidad, a la conciencia.

Jan Asjarasiña: sin temor al cambio.

¡Jallalla! que se restablezca el orden universal, el orden primero, lo visible y lo invisible.

Entrevista a Fernando Huanacuni Mamani, La Paz, Bolivia, diciembre 2003.

* Información proporcionada por la Comunidad Sariri, caminantes/mensajeros de Los Andes.

      [1]  Saludo ancestral aymara