Carta de Los Andes #6: “Los Andes” emergen incontenible

Abril 2005

Los Tiempos Dorados

Jaya Mara Aru – La palabra de los inicios del tiempo.

El pueblo aymara, custodio de la sabiduría ancestral en el altiplano a orillas del Lago Sagrado Titikaka, comparte la historia de los Tiempos en esta época de transición de la Humanidad para que se restablezca el orden de lo invisible en la conciencia eterna.

¡Jallalla!

Desde el Sol Central

¿Qué está sucediendo? No solamente el planeta está cambiando, sino todo el Universo/Multiverso en sus nueve dimensiones. Este cambio cósmico tiene varias “etapas expresión”.

                                                                                                         
Nebulosa de Orión

Primero ha cambiado el Gran Sol Central del Multiverso, y eso cambió la naturaleza del sol central de las mil millones de galaxias existentes. Después este cambio se dirige al sol central de las galaxias.

Cada galaxia tiene un sol central muy grande. Las galaxias se agrupan por grupo local de galaxias. Nuestro grupo galáctico reúne unas 30 galaxias, dentro de las cuales encontramos a Andrómeda, la más brillante.

                                                                               
Gráfico: Nuestro grupo galáctico. En él que existen una treintena galaxias unidas débilmente por la gravedad. La tierra se encuentra en la segunda galaxia extensión, y la Vía Láctea, en la que conviven 100,000 millones de estrellas, dispuestas en espiral alrededor de un núcleo y acompañadas de grandes masas de nubes y polvo. Nuestro sol está a 33,000 años luz de ese núcleo y completar una órbita azul rededor en 225 millones de años. Este largo espacio de tiempo torna el nombre de año cósmico.
                                                                                                 
La galaxia Andrómeda. Conocida como M31, es la mayor del grupo local. Está unos 2 millones de años luz de nosotros y tiene 130,000 años de luz de diámetro. “Cerca” de nuestra galaxia pueden observarse otras más pequeñas como Sculptor, Formax, Leo I y II, la LMC y SMC, siendo estas dos últimas las más próximas.

En el caso nuestra galaxia (la Vía Láctea), esta energía de cambio, luego de haber llegado al sol central de la galaxia, se dirige a unos S/.9000 que tienen un rol de transformadores. Se trata de los solos centrales de las constelaciones.

                                                                                             
La Vía Láctea. Es una de tipo espiral y completa un giro en 2 millones de años. Los brazos enroscados se comprimen por una onda de alta densidad cada año cósmicos.

Entonces la energía de cambio llega al sol de nuestro sistema, así como al sol de los otros sistemas, equilibrando primero la polaridad. En el caso de nuestro sistema solar, este equilibrio ocurre a través de nuestro “sol negro”, Saturno.

Y recién entonces llega a los planetas de nuestro sistema después de estas varias “re-conversiones” o “transformadores” con un nuevo equilibrio energético. Ya ha llegado a los diferentes planetas, [1]empezando por una primera etapa en 1992.

En la Tierra, como en todos los planetas, esta energía entra por los polos los cuales la “traducen” al Sol central de la tierra que la “convierte” y la expresa en campos energéticos en su superficie, en su atmósfera y en su estratósfera. El planeta entra entonces en una vibración mayor, llegando finalmente esta energía de cambio al ser.

                                       
Nuestro sistema solar

¿En qué consiste este cambio para el ser humano?

Se entiende por cambio un alza de energía mucho mayor a la usual. Por el ser humano tiene que prepararse a fin de armonizarse con este aumento vibracional. Si la energía del Sol Central del Universo llegaría directamente al sol de nuestro sistema solar, ni nuestro sistema, ni los seres podrían asimilarla adecuadamente. Por eso “destila” la energía. Es así que la energía pasa por varios soles hasta llegar al sol de la tierra antes de llegar al ser humano. Es decir, la energía está “transformada”, o “traducida” a niveles asimilables para el ser humano.

¿Cómo asimila al ser humano esta energía?

Esta nueva energía pasa por los “traductores” o “transformadores”, también llamados vórtices, o chakras, o pujus en quechuay en aymara, primero pasando por los vórtices del planeta y luego en los del ser humano. Por eso la dinámica misma de dichos pujus está cambiando también para poder asimilar esta mayor vibración energética y esos cambios en Dimensiones.

Una vez recibida por los pujus, la “energía – cambio” se repercute en la estructura molecular, en nuestro ADN. Se procede a cambios genéticos. Los cambios genéticos también tienen su polaridad, el ADN tiene una función bipolar y se expresa en filamentos de luz.

La estructura genética también tiene soles.

Allí si, es la esencia de lo que sería el Cambio.

Allí si, se modifica.

Son hermosos filamentos y estructuras de luz.

En realidad, se trata de todo un microcosmo. En este microcosmo se traduce y se produce la transformación de la Vida, es en este precioso momento que esta energía llega al filamento de luz, a los vórtices del ADN.

Nosotros estamos mutando, son nuevas expresiones de existencia. Basta que una forma de vida de transforme, todos se transforman, por conexión de los filamentos de luces, porque cada ADN está conectado a todos los seres.

Si una cambia, todos automáticamente se “reestructuran” y cambian. De esos cambios estamos hablando y es la razón por la cual se han quedado las abuelas y abuelos, como regalo, por que tienen un rol de “traductores” o “transformadores” de esta dinámica.

El sol central del corazón humano

Es decir que el gran cambio, la explosión del gran Sol Central, ha llegado ya hasta lo más íntimo de nuestro ser, al sol central del corazón humano. El código genético está en todo nuestro cuerpo, pero el corazón juega un papel especial, porque pone en movimiento a la sangre, donde se encuentra el código genético “más dinámico”. Esta sangre es Wila en Aymara, no es sólo la sangre física, sino la sangre etérea, la esencia de la transformación. Aquí ocurre el cambio de la Vida.

En el centro del corazón físico, existe un sol también, no de la tercera dimensión, sino de las otras hasta la novena dimensión, que dinamiza el cambio genético en el flujo de la sangre.

Exhalar, inspirar

En realidad, se trata de dos pasos:

  • Primero hay una implosión que corresponde a la asimilación de la energía,
  • y después hay una explosión, es decir la expresión misma, la modificación de la materia, de las actividades de la vida y de la conciencia. 

Es como exhalar e inspirar, contracción y expansión. En términos de energía, es como si nuestro cuerpo fuera un aparato eléctrico que funcionara con 110 voltios que se está adaptando a una energía más elevada de por decir 9000 voltios. Eso significa que tenemos que tener nuevos transformadores, proceso iniciado por los seres puentes[2]. Y nuestra generación aún no se ha preparado para tantos voltios.

En los años 2010 – 2012 se va a completar este proceso. El sol de nuestro sistema solar ya ha asimilando esta energía, los animales y las plantas también se han ajustado a esta energía, están conectados “a la red del Multiverso”.

¿Y la humanidad? ¿Cómo estamos re-acomodándonos?

Ahora hay que unirnos al cambio

Lo importante es la sincronicidad, la armonización. Todo es cambio, pero ahora se trata de cambios acelerados, por eso tenemos que centrarnos. En efecto, se trata de tiempo para reencontrarnos al ritmo de la vida, para orar, meditar, para practicar técnicas[3] que regule nuestro cuerpo, emociones.

Son tiempos para regresar al flujo y reflujo natural de la vida misma, al armonía del Multiverso. Son tiempos para poder sincronizarnos, sintonizarnos, equilibrarnos. Los pueblos originarios saben unificarse a la naturaleza.

Entonces se trata de un proceso decisivo para la humanidad, para que asuma otra vez el ritmo natural, que se unen a la expresión cíclica que va re-estableciendo la armonía, que viven los ciclos eternos que han dado al sol, la luna, la madre tierra, todos los elementos convergentes. Eso es nuevo para este humanidad y es muy antiguo para el pueblo ancestral. Esta experiencia está en la memoria milenaria de todos los pueblos.

No es un fin, es un principio

Todas las formas de vida están modificándose. Se trata de cambios de dimensiones, desde el sol central a los solares de las galaxias. Después serán otros tiempos. Es muy importante para nosotros, porque se trata de esos años dorados, está Comunidad armónica en la que vivieron nuestros abuelas y nuestros abuelos. Este Shambala, este Shangrila.

El Multiverso no deja suelto nada. Al llamado del ser, al anhelo emanado de la generaciones, responde el Multiverso con tiempos de cambios para dar inicio a los tiempos dorados.

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Chuymampi Jan Asjarasiña, [4]con todo el sentimiento y sin temor

Chuymampi: con todo el sentimiento. Tenemos la fuerza del secreto de la vida; somos uno solo en la aparente dualidad; las formas se expresan como una sola y van en un permanente viaje hacia la inmortalidad, a la conciencia.

Jan Asjarasiña: sin temor al cambio.

¡Jallalla! que se restablezca el orden universal, el orden primero, lo visible y lo invisible.

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* Información proporcionada por la Comunidad Sariri, caminantes/mensajeros de Los Andes.

Entrevista a Fernando Huanacuni Mamani, La Paz, Bolivia, diciembre 2003.

Comunidad “SARIRI”, caminantes/mensajeros de Los Andes

La Paz, Bolivia, 2003 – 2004

http://www.caminantedelosandes.org/

Para información y aportes, escribanos a caminantedelosandes@hotmail.com

Si desea que le enviemos regularmente las Cartas de Los Andes a su dirección electrónica, escribanos a corazonaymara@acelerate.com


[1]  Además, todos los planetas tienen sus “equilibradores” en los satélites, los cuales además crean los ciclos en cada planeta. Los satélites hacen que se crea la vida. Nuestro planeta sin la luna no tendría expresión cíclica y por ende no tendríamos las condiciones que tenemos para la vida.

[2]  Ver cartas #1 y #5

[3]  Las técnicas han sido creadas para devolver el ritmo natural. Por técnicas, se entiende los recursos establecidos por maestros entendidos en los cambios actuales para re-encausar el ser humano en el ritmo natural. Es decir, es tiempo de disciplina y voluntad. Después, cuando uno está en el ritmo natural no se necesita las técnicas.

[4] Saludo Ancestral